Las bolsas ecológicas reutilizables están diseñadas para durar años, pero con unos simples cuidados de higiene y mantenimiento puedes asegurar que se mantengan impecables, limpias y resistentes como el primer día.
1. Lavado suave y periódico
Lava tus bolsas periódicamente con agua tibia y jabón neutro. Para materiales non-woven o termosellados, se recomienda un lavado a mano rápido o secado con un paño húmedo, evitando el uso de blanqueadores agresivos.
2. Secado al aire libre
Deja secar tus bolsas en un lugar fresco y sombreado. Evita introducirlas a la secadora automática de calor intenso para proteger la elasticidad y los estampados gráficos.
3. Respeta los límites de carga recomendados
Aunque nuestras bolsas cuentan con costuras reforzadas y capacidad para cargas pesadas, distribuir el peso entre dos bolsas previene deformaciones en las asas y facilita un transporte cómodo.
4. Asigna bolsas específicas para alimentos frescos
Para mantener una higiene óptima, destina una bolsa exclusiva para frutas y verduras, otra para carnes o productos refrigerados, y otra para productos de despensa seca.
5. Dóblalas y guárdalas estratégicamente
Lleva siempre 2 o 3 bolsas dobladas en la cajuela de tu auto, en tu mochila de trabajo o bolso de mano. Así nunca te sorprenderá una compra imprevista sin tu bolsa ecológica a la mano.

